Había una vez, una niña como vos y como yo, que tenía muchos sueños….
Y como el suyo era un "Inconquistable Corazón", le aparecieron enseguida los que querían ser sus "Amigovios". Pero era "Chiquititas" y eligió enfocarse en lo que quería hacer: perseguir sus metas. Así fue como en la panadería de su barrio natal Saavedra, comprando unas medialunas "Como Pan Caliente", vió un cartelito para un casting. Se presentó y dijo: "Vengo por el aviso". Era en la calle Corrientes, para esa época corría la "Semana de la dulzura".
Con tan solo 15 añitos daba sus primeros y pequeños pasos, llena de, no una, sino "Dos Ilusiones". Comenzaba a tomar "Decisiones" en el camino de su vida. Ya era "Verano del 98", una mañana como tantas otras, un buen baño, pasta dental "Sensodine" para iluminar su fresca sonrisa, una nueva fragancia de Axe perfumando su cuerpo y una Coca-Cola bien helada.
A la "Montaña Rusa, Otra vuelta" por favor. Y se convirtió en una "Sirenita", en un teatro lleno de chicos con tantos sueños como los que ella estaba cumpliendo.
Mientras siguió esperando a "El pintor". Llegó un rato antes que "Mi tío el travieso". Ya se estaba viendo como una "Ama de casa desesperada", pero en una versión mexicana, un tanto lejos de lo que ella era. Pero tal vez por eso, empezaba a tomar la gaseosa más consumida en el Perú, Inca-Cola Diet. Y la cerveza chilena Cristal. Luego le dijeron "Poné a Francella" y fué uno de los momentos más exitosos de su carrera. Siguió dando "Primicias" y se transformó en una "Muñeca Brava".
Pasaba el tiempo y la pequeña niña, que había comenzado su carrera dando sus primeros pasos entre participaciones y comerciales publicitarios, se iba forjando cada día más y convirtiéndose en una figura del espectáculo.
Fué entonces cuando dijo "Uy, como estoy" y todo el Reino habló de ella por su estilo tan "Personal".
Entonces se subió a un "Peugeot 405" y fué parte de "El show del Clío" y de "La movida". Ya era una figura consagrada, sus sueños eran una realidad y parte integral de su vida: su vocación se había convertido en una profesión.
Vino entonces una muy linda etapa, con amigos "Gasoleros" y con "Valentino, el argentino".
Cada proyecto lo encaró siempre con muchas "Passion", como siempre hizo todo en su vida. De la misma manera con que aquella niña hoy mujer -orgullo de mamá y papá que la vieron crecer y de su hermana Gaby- formó su amada familia con su marido Jerónimo y su princesa heredera Simona.
En el 2011 tambien la vimos en el cine en la película "Cruzadas" de Diego Rafecas, junto con Moria Casán, Nacha Guevara y Enrique Pinti. Y en el Teatro Chacarerean protagonizando la obra "Shangay" de José María Muscari, compartiendo escenario con el mismo director, Nicolás Pauls, Eunice Castro y Chunchuna Villafañe.
En la actualidad Carmen la conviró en una "Barbierisima" muy marplatense, y así, con varios cambios en su vida pasará esta etapa de ensueño con su princesita, rodeada de afectos, arena y mar en la felíz...
Hasta acá, el último capítulo se está escribiendo, pero este cuento aún no tiene su "colorín colorado"...